Crash Test Dummies irrumpió en el panorama internacional allá en la década de los 90’s con una dulce canción con título extraño: “Mmm Mmm Mmm Mmm”. La potente voz de su cantante Brad Roberts hizo que esta canción se colara rápidamente entre los primeros puestos en los rankings de canciones más escuchadas en el mundo entero.
Ésta canción pertenece a su álbum “God Shuffle his Feet”, el cual tuvo 3 nominaciones a los Premios Grammy y vendió más de 5 millones y medio de copias en el mundo entero. Fuente: http://blogdebaladas.blogspot.com.ar/2009/10/video-letra-letra-en-espanol-mmm-mmm.html
Una vez había un niño que
Estuvo en un accidente y no podía venir a la escuela
Pero finalmente cuando volvió
Su pelo se había tornado de negro a un blanco brillante
El dijo que era de cuando
El coche se estrelló tan fuertemente
Mmm Mmm Mmm Mmm
Mmm Mmm Mmm Mmm
Una vez había una niña que
No iba a cambiarse al vestidor con las demás niñas
Pero cuando finalmente la obligaron a hacerlo
Ellas vieron marcas de nacimiento por todo su cuerpo
Ella no pudo explicarlas
Habían estado allí por siempre
Mmm Mmm Mmm Mmm
Mmm Mmm Mmm Mmm
Pero ambos, la niña y el niño se sentían bien
Porque había otro niño que la tenía peor que ellos
Porque había un niño que
Sus padres lo hacían venir a casa directamente después de la escuela
En en el libro "360 Sound: The Columbia Records Story", el historiador Sean Wilentz analiza el papel del sello discográfico como reservorio de gigantes como Sinatra y Dylan.
POR BEN SISARIO - The New York Times
En la industria discográfica, la mayor parte de las últimas noticias no ha sido buena. Las ventas bajan; los despidos crecen. Pero para un proyecto de Columbia Records en conmemoración de sus 125 años de actividad, el sello se concentra en la gran influencia histórica de la compañía y sus artistas, entre ellos Bob Dylan, Barbra Streisand, Johnny Cash, Leonard Bernstein, Billie Holiday y Al Jolson, para nombrar sólo a algunos de sus gigantes.
La pieza central es 360 Sound: The Columbia Records Story, un nuevo libro de Sean Wilentz, un historiador de la Universidad de Princeton en Nueva Jersey. Una muestra relacionada puede verse en el Museo Grammy de Los Ángeles.
"Querían que un historiador contara la historia de Columbia en el contexto de la historia social y cultural de los Estados Unidos", dijo Wilentz hace poco. 360 Sound tiene más de trescientas páginas y recorre prácticamente todo capítulo importante de la historia de Columbia, además de contener centenares de fotos de archivo (hay por lo menos quince de Dylan y trece de Bruce Springsteen).
La versión de lujo comprende también Legends and Legacy, un pendrive y un libro del crítico Dave Marsh con su selección de 263 temas de Columbia y sus correspondientes sellos, desde "Washington Post March" (1895), de John Philip Sousa, hasta "Rolling in the Deep" (2011), de Adele.
En "360 Sound" el título se tomó de un eslogan de Columbia de la década de 1960, Wilentz cuenta las historias de algunos grandes artistas de Columbia y de los ejecutivos visionarios que los respaldaron.
El más conocido es John Hammond, que desarrolló su actividad de buscador de talentos durante medio siglo y contribuyó a llevar al sello a Holiday, Bessie Smith, Benny Goodman, Dylan, Aretha Franklin, Springsteen y, en la década de 1980, al guitarrista de blues Stevie Ray Vaughan.
Algunas de las partes más interesantes del libro se remontan a los comienzos de la industria de la música. (La Columbia Phonograph Company se fundó en 1889, pero se remonta a su vez a una predecesora, la American Graphophone Company, creada dos años antes.
Columbia es ahora parte de Sony Music Entertainment.) Las crisis legales y tecnológicas de la nueva industria tienen notable similitud con las de nuestra época, con guerras de patentes, litigios interminables y enfrentamientos entre sellos y radios, los emprendimientos tecnológicos del momento.
Columbia estuvo en el centro de varios avances tecnológicos importantes, como el disco long-play de 33 1/3 rpm, que lanzó en 1948.
Marty Erlichman, el representante de Streisand, le dijo a Wilentz en 1962 que la cantante tenía una oferta mejor de Capitol Records pero que siguió con Columbia en parte debido al formato. "No eran tan dogmáticos respecto de tener un single exitoso", dice Erlichman en el libro. "Eran una compañía de álbums".
El libro documenta también algunas peculiaridades de la industria de la música. Al reimprimir una foto famosa de los Byrds caminando por la Avenida de las Américas en Nueva York a mediados de los años 60, por ejemplo, los editores usaron una versión retocada que eliminó los cigarrillos de los miembros de la banda.
Una portavoz de Columbia dijo que la foto no se eligió de forma deliberada. Columbia, que tiene una participación de mercado de 8,6 por ciento más que cualquier otro sello debe buena parte de su éxito actual al álbum 21, de Adele.
Wilentz dijo que, a pesar de los problemas del sector, se mostraba renuente a dar Columbia por muerta. "Se suponía", dijo, que la industria discográfica "iba a morir con la radio. También se pensaba que moriría con la rocola, pero nunca muere. El motivo es que logra adaptarse, tanto en lo relativo a tecnología como a actividad. No estaba dispuesto a darla por perdida". Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/escenarios/musica/Columbia-125-anos-de-registro-de-la-musica_0_821917977.html
Mariela, la mamá de Xoana (12), asegura que está orgullosa de su hija. Reconoce que entrar al Conservatorio es una posibilidad única.
“La música es una oportunidad, saca a los chicos de la calle. Nosotros vivimos en barrio Ferrer y somos muy discriminados. La gente piensa que en estos barrios todos somos delincuentes y se equivoca”, dice Mariela, empleada en una fábrica de motos, mamá soltera de cuatro chicos y abuela.
“Nunca pensamos que iba a llegar a esto. Xoana es la locura de la casa. Es luchadora, va para adelante a pesar de tener 12 años”, dice Mariela. “Quiero que siga con la música”.
Xoana asegura que el día que le anunciaron que estaba becada para el Conservatorio no lo podía creer. “Creía que era mentira. Estoy muy contenta y me encanta”. Practica violín en el patio de su casa después del colegio, cuando baja el sol. “¿Qué dicen los vecinos?”, preguntamos “Me escuchan cuando van a dormir la siesta. Dicen que toco muy lindo...”
Lucila se siente integrada al Conservatorio. “Me gusta la música, aunque en las audiciones me pongo nerviosa”. dice.
Manuel no es la excepción: está feliz con la experiencia. “Ve el futuro, ve un mañana. El dice que quiere ser alguien y que le gustaría ser famoso”, dice Rosa, su mamá. “Con la música aprende a ser buen niño, a no tener ganas de andar en la calle. Piensa en estudiar, le da buenas cosas la música”.
Para la docente Altenburger, la música favorece el desarrollo cognitivo. “ En una orquesta aprenden a trabajar en equipo y a solidarizarse con sus pares en busca de un bien común”. Fuente: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/musica-saca-chicos-calle